miércoles, 8 de octubre de 2008

KURASU wa SHOKKU... ja nai

Primer día de clase en la escuela de japonés. ¿Resultado inicial? Gran decepción. Me explico.

Con el cambio de escuela vienen algunos otros cambios, y vamos con el primario que es un cambio de escenario. Para empezar, tardo "sólo" una hora y poco en llegar. Cuando les he dicho a las profesoras (sí, aún no he visto ni un sólo profesor varón) dónde vivo, me he sorprendido porque es la primera vez que no me sueltan el típico "Tooi, desuneeeee" (significa algo así como "Qué lejos, ¿verdad?"). El barrio en el que está la escuela está bastante bien, siempre y cuando no te metas en callejuelas, pero es que nuestra escuela está en medio de una callejuela que hay en medio de otras callejuelas, así que las inmediaciones no es que tengan muy buena pinta, y menos en un día tan nublado como ha hecho hoy. Filippo está tristísimo porque le gustaban mucho más las tiendas de comida que había junto a nuestra otra escuela, pero bueno, ya veremos lo que encontramos cuando exploremos un poco.

El edificio en sí está bien, pero tiene un defecto importante: las instalaciones están repartidas entre los 7 pisos que tiene. En el 1 (la planta baja) hay un aparcamiento para bicis y un comedor de colegio. Imaginaos un comedor de colegio, hacedlo más pequeño (como para unas 20 personas) y tenéis el nuestro. En el segundo piso no hay nada para nosotros. En el tercero tenemos una zona con 4 ó 5 ordenadores, una fotocopiadora (que hay que pagar por usar) y la única fuente de agua del edificio. A partir de mañana me toca llevarme el botellín. Luego, en la 4ª planta está la zona de profesores y la sala de estudio personal, donde nos vamos a estudiar por nuestra cuenta. Además, en esta planta es en la que tenemos que fichar cada día. En la quinta están los aseos. Sí, como lo leéis: no hay aseos en todas las plantas. No para nosotros, al menos. Planta 6, clases ajenas. Planta 7, más clases, incluida la nuestra. Todo super agobiante y deprimente, es como estar internado en una casa de muñecas. Al menos la clase es mejor que la que tenían antes los que llevan un mes aquí: me la enseñaron, y era una mini-habitación con mesas de esas con pupitre incluido. Ahora tenemos mesas grandes. Toma lujazo.

En fin, vayamos a la parte interesante: las clases. Bueno, no nos hemos sentido totalmente descolocados, aunque probablemente se deba a que han bajado bastante el ritmo en nuestro honor. Mientras no cabreémos demasiado a los sempais con nuestra patente ignorancia, supongo que la cosa irá bien. Aparte de eso, yo me he sentido muy a gusto en la clase: intensa, completamente en japonés, pero de un nivel adecuado. En gramática ando al día, pero con mucha falta de práctica; en kanjis voy más o menos al día; y en lectura y comprensión tengo que echar mano del diccionario cada dos palabras, pero aprendo muchísimo. ¿Compensa? No lo sé, os lo diré cuando lleve unos cuantos días.

Humor: Ligeramente decepcionado. Una serie: Suzumiya Haruhi no yuuutsu.

PS: Cuando haga buen día sacaré fotos del cole, tranquilos.

martes, 7 de octubre de 2008

Pues mira por donde...

Bueno, a ver por donde empiezo... vale, como siempre, por el final. Me voy a la escuela avanzada. Aplausos, por favor.

Gracias. Os cuento cómo va la cosa: hoy nos han dado los resultados del examen de ayer. 133 sobre 200. Una basura, como comprenderéis, pero parece ser que ha sido suficiente, porque después de tres horas de repaso de la lección 4 del libro de gramática (en la otra escuela ya han acabado la 6), nos han ido llamando uno por uno a los de la clase, nos han preguntado si queremos ir a la otra, y a los que hemos dicho que sí nos han dicho que mañana a las 9:30 en Akiba, digo en Naka-Okachimachi, a una parada de distancia de Akiba (y dale con Akiba, es que no sé hablar de otra cosa). En fin, mañana me levantaré tempranito, renovaré mi pase de metro con las nuevas direcciones, y me prepararé para la mayor salvajada idiomática que habré sufrido en mi vida: clases enteras de japonés avanzadísimo (para el nivel que tengo yo, es avanzadísimo) junto a gente que nos saca dos cabezas en todo lo relacionado con el idioma...

Jo, lo estoy deseando.

Por cierto, para celebrarlo nos hemos ido algunos a Akiba (sí, sí) y me he gastado 7 euros más en muñecos. Jo, es que no se me puede dejar suelto. Y a partir de mañana lo voy a tener peor, porque pienso sacarme el pase de metro hasta Akiba, por supuesto. Madre mía, qué mal... Y la NDSi a punto de salir, y la PSP-3000, y...

Humor: demasiado bueno para mi propio bien. Una canción: "Still Alive", el tema de "Portal".

lunes, 6 de octubre de 2008

Vuélvete a tu país, so lerdo

¿Exceso de autoestima? ¿Ganas de comerse el mundo? ¿Crees que nada puede contigo? ¡Tenemos la solución! ¡ExamenDeJaponés(tm), patentado y probado por los mejores expertos en hacerte sentir como una piltrafa! ¡Pruébelo! ¡Se arrepentirá!

¿Hace falta decir más? El examen me ha salido fatal (según mis propios estándares, claro): primero nos han hecho la parte de kana y kanji, y (shame on me) se me han olvidado algunos katakanas. Me siento sucio por dentro, en serio. Hasta mis primitas habrían hecho mejor esa parte que yo. Y encima la parte de kanji, que me pasé toda la tarde de ayer estudiando, se ha reducido a una miseria miseriosa de una página escasa, totalmente básica y cutre que me he ventilado en un par de minutos escasos.

Luego hemos tenido la parte de gramática, en la que mis conocimientos han brillado por su ausencia: no sólo me he dejado 2 ó 3 preguntas sin contestar, sino que estoy seguro de haber tenido tropecientos fallos. Y es que han ido a mala idea: han mezclado malvadamente y sin compasión todas las estructuras que nos sabíamos y que no nos sabíamos en un amasijo de preguntas bordes y traicioneras. Por favor, si hasta nos han puesto una pregunta sobre la docena de verbos que los japoneses usan para decir que llevan puesto algo. Sí, señores: tienen verbos diferentes para decir que llevan puesto un sombrero, unas gafas, una camisa o un reloj. ¿No son un encanto?

Y por último, en la parte de lectura y comprensión, nos han asustado con un texto dificilísimo sin molestarse en avisarnos de que luego había otros dos textos más fáciles por los que podríamos haber empezado para no perder tiempo. Como tiempo material no había, he seguido el método tramposo: he mirado los kanjis que había en las preguntas y los he buscado en el texto, me he leído esa parte y he contestado a las preguntas como mejor he podido. Los otros dos textos, ya os digo, eran más sencillos: uno trataba de ordenar una conversación que parecía un regateo entre cliente y vendedor, y la otra era un texto larguísimo pero superbásico con el que no he tenido ningún problema. Para que os hagáis una idea, la respuesta a una de las preguntas era (a menos que me equivoque) Mickey Mouse.

En fin, resumiendo: contestar, he contestado casi todo, pero no creo estar a la altura de lo que se necesita para pasar al siguiente nivel. De todas formas aún tardarán un par de días en darnos los resultados, tiempo que emplearemos sabiamente redactando un informe sobre nuestras andanzas en tierras niponas durante el primer mes. Sí, tenemos que escribir un informe mensual. En japonés. Por si no hubiera tenido ya bastante por hoy. En fin, ya me pondré después de cenar, que ahora estoy muerto.

Porque el examen no ha sido todo, claro: como el examen han sido solo un par de horas (escasas: en realidad ha sido hora y media) luego hemos seguido con la clase normal. Sobra decir que nuestro nivel de atención (vale, el mío) estaba bajo mínimos. Entre eso y que he dormido unas 4 horas efectivas (jerga de ingenieros, significa que es como si hubiera dormido eso, aunque haya dormido 9), necesito una cena caliente y una vida nueva, al menos hasta que mi cerebro vuelva a funcionar como es debido.

Humor: nihongo. Una definición: Estudiar = Hacer un esfuerzo poderoso.

domingo, 5 de octubre de 2008

Sin tele y sin cerveza Homer pierde nosequé y nosecuántos...

Kanjis. Gramática. Libros. Vocabulario. Aburrido. Aburrido. Aburrido.

En serio, qué ganas tengo de que pase ya el examen de mañana. Aprobar voy a aprobar seguro, pero ya he llegado a un punto en el que me da lo mismo que me cambien de clase o no: sólo quiero acabar con el rollo éste. En fin, lo bueno es que, pase lo que pase mañana, no voy a tener que volver a darme esta panzada de estudio nunca más. O eso espero.

En fin, hoy no he hecho nada que os pueda interesar, como imaginaréis, y mañana tendré un día duro, así que no me apetece ponerme a escribir mucho. Sólo una anécdota: el viernes, cuando volví temprano a casa para prepararme para la fiesta, me encontré con un espectáculo que a mí, personalmente, me encantó. Igual a alguno os da miedo, pero os lo enseño de todas formas.


Son pájaros. Cuervos, para ser exactos. O seo creo. El caso es que son cientos, volando a no más de 20m de altura a lo largo de toda la calle principal de Kasukabe. Había 4 ó 5 bandadas como la que veis en la foto. En esa calle siempre hay un ruido tremendo de graznidos, pero nunca había visto a los pájaros. En este momento entendí por qué: se quedan en la misma cumbre del árbol, nunca por en medio. Pero, en serio, no me esperaba que hubiera tantos. Y mucho menos me esperaba encontrármelos a todos haciendo piruetas a la vez.

Por hoy se acabó, que tengo qué hacer. Mañana os doy noticias del examen, que igual a alguno le interesa. Un abrazo.

Humor: aburridoooo... Una palabra: Shunkashuutou.

sábado, 4 de octubre de 2008

PAATII e ikou!

Bueno, la fiesta de anoche (o de hoy, como queráis) fue realmente interesante. Como ya sabréis, lo que pasa en una fiesta se queda en la fiesta, pero hay algunas cosas que puedo compartir con vosotros.

Para empezar, no sé qué sabréis de Roppongi. Yo suelo ir a los sitios sin saber nada de ellos de antemano, así que todo lo que sé es lo que he visto: unas cuantas calles llenas a rebosar de discotecas, combinis, cabarets, salas de juego... en fin, cualquier cosa que alguien pueda desear para pasar una noche loca, está ahí. Es... cómo decirlo... una mezcla exótica de Mónaco y las Vegas metido en una prensa hidráulica para que quede todo compacto, al estilo japonés. Algún día tendré que pasarme por ahí durante el día y sacar algunas fotos, a ver si cambia respecto a la noche. Supongo que, como la mayoría de esta clase de sitios, por el día estará dormido, pero será interesante.

El sitio en el que pasamos la noche era... vaya, era muy japonés. Al final os vais a cansar de que le dé este adjetivo a todo, pero bueno, me explico: muy bonito por fuera, muy pequeño por dentro, pero así y todo muy agradable. A ver si puedo profundizar un poco más sin que parezca que me contradigo: si vas andando por Roppongi las calles son medianamente anchas, pero las aceras parecen estrechas porque pasa muchísima gente. El local al que fuimos no estaba en la calle principal, sino en un callejón pequeño y tétrico, pero cuando llegabas delante del sitio, éste tenía una alfombra roja en la entrada y una cascada artificial en la fachada. Una vez más, lo siento, pero no hay fotos: ya las sacaré de otra gente, que Lucasz nunca sale de casa sin una cámara. En fin, cuando entrabas por la puerta bajabas una escalera de... no sé, parecía como un par de pisos de alto, y llegabas al local en sí. Como estaba rebosante de gente no puedo deciros cuánto medía, pero yo diría que la parte que vi debía rondar los 50m cuadrados. Había una barra, algunas mesas, un DJ bastante bueno, y cuando llegamos nosotros aún había música en vivo. Como he dicho, muy agradable: buena música (nada que ver con esa bazofia tecno con la que me bombardeaban en Praga), buen ambiente, algunas estrecheces, pero nada insoportable. Lo dicho, una muy buena fiesta, por la que ya nos encargamos en su momento de felicitar a los organizadores, los dos cumpleañeros.

Si es que es lo que tiene vivir en un sitio nuevo: conforme pasa el tiempo y te vas acostumbrando, te lo pasas mejor.

Humor: saltarín. Una canción: "Get Low", de Li'l John.

viernes, 3 de octubre de 2008

Shinde kudasai

¿Recordáis que hace un tiempo os hablé de mi insoportable profesora de los viernes? Ha vuelto, y con renovadas energías. No sólo habla rapidísimo y escribe fatal, sino que es... ¿cómo decirlo? Es japonesa. En su forma de enseñar. "Tomad, chicos, aquí tenéis escrito un diálogo de una página entre dos personas. APRENDÉOSLO". Sí, señora, una forma magnífica de enseñarnos japonés. Si aquella primera clase con ella fue aburrida, la de hoy no lo ha sido tanto, porque en apenas media hora pasamos del aburrimiento a las ansias asesinas. En fin, dejemos el tema.

Hablando de cosas más interesantes, hoy es el cumpleaños (¿qué diantres pasa en navidades?) de Filippo, nuestro español adoptivo. Además, mañana es el de Blanka, una de las polacas, así que hoy vamos a celebrar un cumpleaños doble: nos vamos a Roppongi a pasar la noche. Por eso estoy escribiendo a estas horas: me he vuelto a casa temprano, en parte para prepararme y en parte para poner distancia de seguridad entre la profesora y yo. Seguridad para ella, quiero decir.

Total, que hoy va a ser un día de descanso: ya estudiaré mañana. De todas formas, como lo prometido es deuda, os voy a mostrar un poco dónde vivo.


Esto es la calle principal de Kasukabe. De noche, porque casi nunca la veo de día. Os cuento algo sobre el sitio: mide unos 30Km cuadrados (Cartagena mide casi 400) y tiene unos 200.000 habitantes (aproximadamente los mismos que Cartagena. ¿Alguien ve lo que no marcha aquí?). Vamos, que es un pueblo superpoblado. Es pequeñito y agradable, porque no suele haber tantas aglomeraciones como en Tokyo, salvo en la estación, porque casi todo el mundo trabaja en Tokyo y por la mañana y por la noche la estación es intransitable. Ah, por cierto, la estación es ésta:


El japonés de delante no es que estuviera enfadado, es que es así. La ciudad, aunque es pequeñita, tiene de todo un poco: tiendas de ropa, de comida, supermercados, karaokes, algún que otro local de videojuegos, incluso tiene su propia calle dedicada a Love Hotels (si no sabes lo que son, no deberías estar leyendo esto). Además, en medio de la calle principal hay un pachinko gigante de varias plantas (ya explicaré otro día lo de los pachinkos, que tiene miga) con luces de esas que despiertan los instintos epilépticos de cualquiera.

Ah, y un detalle más: Kasukabe es conocido por ser el lugar donde viven los personajes de un par de series de anime bastante famosas. Una es tan famosa que hasta la conoceréis: Shin-chan.


La otra es menos famosa, pero ya me habéis oído hablar de ella antes: Lucky Star. De hecho, me enteré de que los de Lucky Star son de aquí después de llegar, y eso explicó algo que vi nada más llegar aquí. Resulta que nada más salir de la estación hay una cosa con cristales, en plan mini-museo, plantada en medio de la calle, tal que así:


Y si miras con atención, ves en su interior cosas como éstas:


Sí, son personajes de la serie. En serio, me encantan este tipo de detalles japoneses. Le alegran el día a la gente tan loca como yo.

Humor: asesino, pero se me va pasando. Un color: el azul.

jueves, 2 de octubre de 2008

Una conferencia interesante. Una y nada más

Otro día, otra clase... y por ser hoy, otra conferencia. La de hoy ha sido sobre la economía de Japón, y ha sido tremendamente interesante. Lo sé, "economía" e "interesante" no suelen ir juntas en la misma frase, pero el de hoy es un caso especial: nos han puesto delante al único japonés que sabe hablar inglés correctamente. El tipo ha estado trabajando en Francia durante bastante tiempo, hablando en inglés con todo el mundo, y supongo que el estilo europeo se le ha pegado, porque habla por los codos, no le importa que le interrumpan, y (atentos) cuenta chistes. En público. En inglés. Hoy ha sido un gran día, aunque sólo sea por esta chorrada.

Aparte de eso, el de hoy ha sido un día más: estudio, malas explicaciones aburridas sobre gramática, y mucho nervio en el ambiente por el examen del lunes. Ah, y una muestra más de la cutrísima organización japonesa. Os cuento: cuando ha acabado la conferencia nos han dicho que nos quedemos un rato más, y nos han contado que en época de tifones (o sea, ahora mismo) alguna vez ha pasado que corten las líneas de ferrocarril, así que nos han dicho que nos iban a dividir en grupos según dónde vivimos, y que se iba a elegir a un líder de grupo, que se encargará de llamar al resto del grupo si cortan los trenes, para avisar. Suena razonable, ¿verdad? Eso es porque no sabéis lo que han hecho de verdad: nos han dividido en grupos según la distancia a la que estamos del centro de estudios. O sea, que han puesto en el mismo grupo a gente que vive, por ejemplo, a 20km del centro, aunque sean 20km en direcciones opuestas. Bueno, esto es lo que dicen que han hecho, porque en realidad gente que vive en el mismo edificio han acabado en grupos diferentes, y Lara y yo formamos un grupo por nosotros mismos, pese a que ella vive a media hora del centro y yo a hora y media en otra dirección. Lo dicho, que no los entiendo.

Bueno, voy a estudiar un poco. Hoy no ha habido nada interesante, así que no hay fotos, pero he sacado algunas de mi barrio para animar un poco el fin de semana. Además, mañana tenemos cumpleaños, así que puede ser interesante. Ya os contaré. ¡Nos vemos!

Humor: Harto de estudiaaaaar... Un libro: Takushii.

PS: Alguno me ha dicho que si no te registras no puedes comentar. Una vez más, la culpa es de mi falta de interés por averiguar cómo funciona el rollo este, pero creo que ya puede comentar todo el mundo.

Mini-post

Os escribo mi primer post desde mi nuevo internet de pago. Qué le vamos a hacer, he claudicado. La red a la que me estaba conectando está oficialmente muerta, así que no me queda otra. De todas formas, 6000Y al mes es menos de lo que pagaría en España por una conexión así. El cacharrito en cuestión se conecta por un puerto USB y me deja conectarme esté donde esté, a 7.2Mbps. No está mal del todo, pero me gustaba más la anterior, que iba a sus 54Mbps (no, no me falta ninguna coma). En fin, hay que evolucionar.

Por lo demás, hoy han tocado un par de exámenes, me he comprado otro par de muñecajos, y algo que llevaba mucho tiempo queriendo comprarme: un tablero de Go portátil. Magnético. Chulísimo. Por 700Y. Cuatro euros. Y en España no lo encuentro por menos de 30. Toma ya.

En fin, como hoy he tenido conexión a internet en mi cuarto por primera vez en varios días, me he pasado el rato hablando por el Skype, con lo que se me ha hecho tardísimo (aquí ya es la 1 de la madrugada) y mañana tengo que levantarme a las 7, así que hoy se os hará corto el rollo. Eso sí, mañana pienso recuperar el tiempo perdido. Un abrazo, y hasta pronto.

Humor: hablador. En serio. Una jugada: la boca del tigre.

martes, 30 de septiembre de 2008

Kowai, sensei, kowai...

Otro día aburrido, lleno de lluvia por todas partes. Nada serio, sólo esa lluvia fina y cutre que te quita las ganas de ir a ninguna parte. Conclusión: no tengo gran cosa que contar, pero aún así han pasado cosas. En primer lugar, nos han comentado algunas cosas más sobre el maxi-examen del lunes, cosas que se quedaron en el tintero ayer. Para empezar, sólo los de las clases A1a (la mía) y tal vez de la A1b podrán pasar a la otra escuela de sacar buena nota en el examen. Pensaréis que mejor, porque hay menos competencia, ¿verdad? Pues la competencia es lo de menos: veo serias dificultades en que ninguno de nosotros saque buena nota en el examen, por una sencilla razón: el examen cubre las 6 primeras lecciones de gramática y las 10 primeras de kanji, y en nuestra clase (que es la más avanzada del grupo de principiantes) sólo hemos visto 3 lecciones de gramática y 5 de kanji. La mitad justa. Y encima, la mitad fácil. No os confundáis: sigo en mis trece de pasar a la otra escuela, pero si ayer creía que tendría que currármelo, hoy ya me he quedado sin palabras. Estamos hablando de 100 páginas de gramática y 50 de kanji, más lo que ya sabemos, para el lunes. Y eso no es todo: el examen escrito es sólo el principio, luego hay un examen oral de 10 minutos. Lo único bueno es que el examen oral no es cara-a-cara, sino en grupo, así que nos soltaremos un poco más, espero, pero aún así las vamos a pasar canutas los que queramos pasar a la otra escuela. Hay otra opción: es perfectamente factible hacer el examen de lo que llevamos visto y, si lo haces bien, te colocan en un grupo más avanzado que el tuyo, dentro de las clases de principiantes. Lo que pasa es que, en el mejor de los casos, eso significa seguir donde estamos, y algunos de nosotros (los que queremos hablar japonés, vamos) queremos más.

Después de nuestras dos horitas de clase hemos tenido una conferencia sobre Toyota llevada a cabo por un alto responsable de la compañía, la cual ha resultado interesante por dos razones: primero, porque al parecer soy de los pocos que no sabían todas las cosas chulas que ha hecho Toyota para mejorar sus sistemas de producción (lo llaman el Toyota Way); y segundo porque ha sido el primer conferenciante japonés que hemos tenido que no paraba cada tres palabras para pensarse la siguiente. Supongo que el hecho de que tuviera toda la conferencia escrita ha ayudado, pero aún así se ha hecho más llevadero que las anteriores. Además, en la conferencia hemos comprobado una vez más por qué no hay paro en Japón: todo el mundo tiene un trabajo, aunque sea absurdo. El conferenciante iba acompañado del típico subalterno cuya única misión era seguir la conferencia en una copia escrita mientras el otro iba hablando, y pulsar el botón de "siguiente diapositiva" en el momento oportuno. Ah, y reírle los chistes al jefe, claro. Porque ha soltado chistes. O eso creo, al menos el subalterno se ha reído como una hiena un par de veces. Es lo que pasa por llevar aquí tan poco tiempo: aún no entiendo el humor japonés.

En otro orden de cosas, y siguiendo con mi manía del reciclaje, esta noche he encontrado en el depósito de reciclaje de mi residencia un tomo nuevecito de la Shounen Jump (una revista tamaño guía telefónica con varios capítulos de distintos mangas), del cual me he apropiado convenientemente. Tiene furigana (ayudas a la lectura de los kanjis) por todos lados, así que me puede ser útil, o al menos tan útil como puede ser algo que soy incapaz de leer... de momento. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Ya os contaré mis avances, si los hay. Un abrazo.

Humor: Asustadito. Un libro: "Fundamental Japanese for Expressing Ideas", posiblemente el peor libro de gramática japonesa que existe.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Oshiete, kudasai

Un día normalito, del que sólo vale la pena reseñar un par de cosas. La primera, está haciendo a hacer frío. Mucho frío. Demasiado. Y da miedo, porque si estamos así ahora, no quiero ni imaginarme diciembre (fun, fun, fun). En fin, mi compañero koreano de la residencia (Ku, para los amigos) me ha dicho que hay por aquí cerca una tienda de ropa barata, llamada (no os riáis) Unikulo (vale, ya podéis reíros). Ya la visitaré un día de estos, porque me he traído camisetas de manga corta y camisas de manga larga, pero no tengo nada que pueda usar en plan informal ahora mismo. Y una gabardina, maldita sea.

Otra cosa: hoy nos han dicho que el lunes que viene vamos a hacer un mega-exámen de todo lo visto, el cual decidirá quién se va a la escuela avanzada y quién no. Hay 3 ó 4 puestos en la escuela avanzada y nos van a hacer el mismo examen a todas las clases, así que los que queden primeros se irán. Sinceramente, no tengo ni idea de si podré seguir el ritmo de la otra escuela, pero mi principal motivo cuando vine a Japón era aprender japonés, así que pienso currármelo. Si no lo consigo, bueno, qué se le va a hacer, pero si lo consigo, no sólo aprenderé (espero) más deprisa, sino que encima estaré casi media hora más cerca de casa, y además (modo friki on) a dos pasos de Akiba (modo friki off). Vamos, que puede estar muy bien, pero que me lo voy a tener que currar seriamente.

Una anécdota: hoy, por estar lloviendo, he vuelto temprano a casa, y se me ha ocurrido llamar a Ku para cenar. Cuando íbamos a bajar a ello, nos hemos cruzado con el único otro residente que habla inglés, un señor cuyo nombre no recuerdo pero que es supersimpático, que nos ha explicado que se ha pasado varios días de viaje, en Lisboa (toma ya casualidad), atendiendo conferencias y demás. En fin, por si no lo sabéis, entre los japoneses es costumbre traer recuerdos pequeños y baratos pero representativos de los viajes. Este caballero se ha traído tabletas de chocolate, y nos ha regalado un par a Ku y a mí. Como sigo sin internet decente no puedo mandaros foto, pero os puedo decir que la tableta pone "Chocolate para culinária". Sí, chocolate de cocina, o como lo conocemos nosotros, de cobertura. Sigue siendo chocolate, que, por ser quien soy, es algo que se aprecia enormemente. En fin, después de casi dos horas conversando con Ku acerca de mis (cuasi inexistentes) conocimientos de japonés y de lo que espero conseguir con ellos, nos hemos retirado para el asunto del descanso. Buenas noches, y buena suerte.

Humor: examenimorfo. Una bebida: el agua (de lluvia).